Adaptar el trabajo en respuesta al Covid-19: retail y fast food

30 abr 2020

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El brote de coronavirus ha catapultado a los consumidores y las empresas de todo el mundo a una nueva realidad. Los supermercados y las cadenas de comida rápida se enfrentan a sus propios desafíos en esta situación y les impulsa a adoptar nuevas prácticas en la forma en que operan, se comunican y colaboran. Este artículo recopila una serie de ejemplos interesantes que ilustran su forma de adaptar sus negocios y su comunicación.

Permanecer a salvo

Conocer la etapa en que se encuentra el país en este momento, puede ayudar a prepararse para cambiar los patrones de gasto del consumidor a corto plazo. Además, incluso se podría predecir cómo se configurarán los hábitos del consumidor a largo plazo. Para llevar a cabo la investigación, Nielsen correlacionó los eventos de noticias mundiales con el comportamiento del gasto en, por ejemplo, productos de higiene, salud y despensa.

La prioridad más importante para todos en estos días es mantenerse seguros y saludables. Además de intensificar las medidas de salud y los procedimientos de distanciamiento social, los supermercados y cadenas de comida rápida están tomando medidas adicionales para proteger y tranquilizar tanto a los empleados como a los clientes.

Ahold Delhaize introdujo una "hora antigua" en sus supermercados belgas y holandeses. Durante estas primeras horas de apertura, los ancianos, con mayor riesgo de complicaciones por el coronavirus, pueden comprar tranquilamente mientras los estantes están relativamente bien abastecidos.

Para alentar el distanciamiento social entre la comunidad local, Burger King Belgium ha cambiado el eslógan "Hogar del Whopper" por "Quédate en casa".

Conocer las necesidades

Las empresas alimentarias se enfrentan a cambios extremos en los comportamientos de compra de los consumidores, además de gestionar de forma segura la demanda en la tienda y online, salvaguardar las cadenas de suministro e intensificar el reclutamiento. Estos son algunos ejemplos interesantes de cómo los supermercados y las cadenas de comida rápida mantienen el negocio en marcha y satisfacen las demandas de consumidores.

  • En la India, las empresas de comercio electrónico y las nuevas empresas como Uber se están uniendo para entregar bienes esenciales por todo el país. El siguiente paso es solicitar ayuda a la empresa de transporte de mercancías Indian Railways.
  • Aldi y McDonald's han comenzado una notable colaboración en Alemania, donde Aldi ahora está utilizando personal de la cadena de comida rápida.
  • Los restaurantes Frisch Big Boy, con sede en los EE. UU., han comenzado a vender pan, leche y papel higiénico, junto a su menú de comida rápida habitual, en sus puestos de venta ambulante, mostradores de comida para llevar y también a domicilio.
  • Para mantener a sus clientes comprometidos y ayudarlos durante el confinamiento, Burger King está revelando sus recetas secretas para hacer sus hamburguesas en casa.

Ayuda mútua y ciudadanía

Algunos de los efectos secundarios del coronavirus ya los estamos viendo: cambiar valores, priorizar la cooperación y el cuidado social. Para las empresas de todo el mundo, este es probablemente el momento más natural para mostrar la ayuda mútua y hacia la ciudadanía.

  • Morrisons distribuye alimentos por valor de £ 10 millones para reponer los bancos de alimentos del Reino Unido durante el brote de coronavirus.
  • En la cadena de supermercados belga Carrefour, los trabajadores de atención al cliente priorizan a las personas mayores en las colas para pagar y para entrar en las tiendas.
  • David Gibs, CEO de YUM! (KFC, Pizza Hut y Taco Bell), anunció que donaría su salario y los bonos al fondo de ayuda para empleados.
  • Picnic otorga la máxima prioridad a los médicos y enfermeras en su servicio de entrega a domicilio.
  • Para promover actividades saludables en Bélgica, Delhaize y Decathlon colaboran para ofrecer a los consumidores los productos más demandados de la marca deportiva en algunas de las tiendas del supermercado.